Tortellà, una pequeña localidad catalana situada en la comarca de la Alta Garrotxa.
Fue aquí donde, en 1960, en el sótano de una casa familiar, surgió un pequeño taller de fabricación de utensilios de madera.
Hoy en día, impulsado por la pasión por la escultura en madera heredada de sus antepasados, Ferran perpetúa la tradición familiar: sus utensilios de cocina están tallados en boj o haya de primera calidad, procedentes de explotaciones sostenibles con la mínima mecanización posible.
El hombre es categórico: es la única forma de conseguir piezas tan delicadas, con formas perfectas, curvas y agradables, y con un acabado impecable.