Antonis Cardew
HISTORIA
Tiene los ojos de un azul intenso, las ideas claras y un profundo conocimiento de su material preferido: la madera
Antonis empezó a trabajar la madera maciza en Londres, antes de instalarse entre la campiña normanda y las afueras de París.
Un poco apartado del gran taller de carpintería que codirige, en una pequeña habitación llena de virutas aromáticas, frente a una ventana abierta, Antonis ha instalado su torno para transformar, en su tiempo libre, los restos de madera en objetos cotidianos.
Objetos de una sencillez y delicadeza absolutas, a veces tratados con aceite de nueces, y decididamente duraderos.
Las maderas se seleccionan siempre con esmero, en pequeños aserraderos locales que valorizan maderas que se han vuelto escasas, como el manzano, el peral, el cerezo o incluso el nogal.
Un recordatorio de la naturaleza, de lo esencial.