Cuchillero del Périgord
HISTORIA
Aquí se fabrican cuchillos desde hace varios siglos y se dice que este cuchillo es el más antiguo de Francia.
De hecho, allí se daban todos los ingredientes: el mineral de hierro («nontronita»), que ya explotaban los galos; los bosques de boj, como materia prima; y las aguas puras y muy frías del Bandiat, situadas a los pies del pueblo, para el temple de las hojas.
Desde 1928, esta fábrica de cuchillería mantiene viva esta tradición artesanal, en la que cada artesano fabrica su cuchillo de principio a fin, a lo largo de las aproximadamente 35 operaciones que conlleva su elaboración.
La hoja se forja en caliente en la Forja de Laguiole antes de montarse aquí; el mango está elaborado con maderas preciosas como el ébano, el amaranto y, más a menudo, el boj, y está decorado con esos legendarios puntos y «moscas» pirograbados.
En la actualidad, esta empresa artesanal cuenta con una veintena de cuchilleros que colaboran cada año con diseñadores de renombre.
Desde 2010, la cuchillería cuenta con la distinción «Empresa del Patrimonio Vivo»: un reconocimiento a su saber hacer excepcional y ancestral.